MinTIC impulsa un nuevo marco normativo para digitalizar los giros postales en Colombia, optimizando la eficiencia operativa y la inclusión financiera B2B.
El ecosistema postal en Colombia atraviesa un punto de inflexión regulatoria. El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) ha publicado un proyecto de decreto fundamental que busca actualizar las condiciones de prestación de los servicios postales de pago. Esta iniciativa, enmarcada en el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, pretende trascender el modelo de giros físicos hacia un esquema de servicios digitales más sofisticados. Con la culminación de la fase de consulta en enero de 2026, el sector se prepara para la implementación de tres nuevas modalidades: Giro de Pago, Giro de Depósito y Transferencia Postal.
La necesidad de esta reforma es evidente al analizar el desempeño del mercado. Según la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), los ingresos del sector postal superaron los $2,7 billones de pesos en 2024, registrando un crecimiento del 10,8% en comparación con el año anterior. No obstante, mientras la mensajería expresa se consolidó como el motor de crecimiento con un aumento del 19,1%, los giros postales enfrentaron retos operativos que este nuevo decreto busca mitigar a través de la digitalización y la interoperabilidad. La normativa exige ahora que los operadores mantengan una separación estricta entre los recursos de los usuarios y sus propios fondos, garantizando así la trazabilidad y seguridad de las operaciones en todo el territorio nacional.
Eficiencia operativa y el impacto en el ecosistema logístico
Para los tomadores de decisión en las industrias de logística y retail, la modernización del servicio postal representa una oportunidad estratégica de expansión. Colombia cuenta con una infraestructura de más de 52.000 puntos de atención postal, alcanzando una cobertura cercana al 100% de los municipios. El nuevo decreto permite que estos puntos funcionen no solo como centros de envío, sino como nodos de servicios financieros básicos. Esto es crucial considerando que, en zonas rurales, 7 de cada 10 personas aún enfrentan condiciones de pobreza digital y dependen de estas redes para su integración económica. El proyecto de decreto se puede consultar en su totalidad en el sitio oficial de MinTIC.
«Nuestro compromiso es con la generación de oportunidades para todos. Hemos llevado a cabo reuniones con la Superfinanciera, Asopostales y distintos gremios», según Carina Murcia sobre la modernización de los servicios postales de pago para reducir brechas digitales. Esta apertura hacia la colaboración público-privada es vital para las empresas que buscan optimizar el recaudo y la dispersión de pagos en regiones de difícil acceso. La transformación del «giro tradicional» en un «giro de depósito» permite que los operadores postales diseñen ofertas innovadoras que compiten directamente con la banca tradicional, ofreciendo mayor agilidad y menores costos de intermediación para las transacciones B2B en la periferia del país.
Retos de supervisión y competencia con el sector financiero
La implementación de estas nuevas modalidades no está exenta de desafíos estructurales. Los operadores interesados deberán cumplir con requisitos estrictos de capital social y habilitación técnica supervisados por MinTIC. Además, la normativa impone obligaciones de reporte ante la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), similares a las del sector bancario, para prevenir el lavado de activos. Esta convergencia regulatoria sitúa a las empresas postales en un terreno híbrido entre la logística y las fintech, lo que obliga a las juntas directivas a replantear sus modelos de cumplimiento y gestión de riesgos.
El fortalecimiento del operador estatal 4-72 también es una pieza clave en este rompecabezas. Tras un periodo de reestructuración financiera iniciado en 2024, la entidad busca capitalizar su red física para convertirse en el eje de la inclusión financiera gubernamental. La competencia con actores privados como Efecty o Matrix Giros y Servicios se intensificará, obligando a una mejora en la calidad del servicio. Datos recopilados por la CRC en su portal Postdata indican que solo el 65,3% de los envíos de mensajería se entregaron dentro del tiempo pactado en 2024, lo que subraya la urgencia de integrar tecnologías de seguimiento en tiempo real y procesos automatizados que acompañen la modernización de los pagos.
La transición hacia 2026 marcará el éxito de los operadores que logren integrar la infraestructura física con soluciones de pago digitales, reduciendo la dependencia del efectivo y mejorando la rentabilidad de un sector que ya es pilar de la economía nacional. La invitación del Gobierno sigue abierta para que los actores del sector participen en las mesas técnicas que definirán los estándares finales de esta transformación histórica.


