abril 4, 2025
Bogotá D.C
Banca y finanzas Seguridad Transformación digital.

Colaboración, el secreto para mejorar la confianza digital

En América Digital 2025, TransUnion presentó cómo la colaboración entre bancos, fintechs y reguladores es clave para proteger al cliente sin fricción, elevar la seguridad y robustecer el ecosistema financiero digital.

La seguridad digital dejó de ser solo un tema técnico. Hoy, representa la base de la confianza entre los usuarios y las instituciones que operan en el ecosistema financiero. Así lo planteó Rafael Estrada, Senior Advisor en Soluciones de Gestión de Identidad de TransUnion América Latina, durante su ponencia «¿Cómo la colaboración dentro de ecosistemas del sector financiero robustece la confianza digital?» en el Congreso América Digital 2025.

La confianza digital no se construye con más controles, sino con más colaboración. Entre bancos, fintechs, reguladores, procesadores y proveedores de identidad.

Estrada propuso una mirada estratégica y sistémica: el futuro de la confianza digital no depende de controles aislados, sino de ecosistemas que compartan inteligencia, señales y visión común, protegiendo a los usuarios sin obstaculizar su experiencia.

Ecosistemas colaborativos: una red de protección compartida

Una de las ideas centrales fue la necesidad urgente de romper el enfoque aislado con que muchas organizaciones abordan el riesgo digital. En su lugar, Estrada propone un modelo de colaboración activa, donde múltiples actores —bancos, pasarelas, fintechs, procesadores, emisores— comparten señales de identidad, comportamiento y riesgo.

Cuando una entidad detecta un fraude, esa señal debería ser útil para todo el ecosistema.

Este modelo permite detectar anomalías con mayor velocidad y precisión, pero también reducir los falsos positivos que afectan la experiencia de los clientes legítimos. El beneficio no es solo seguridad: es eficiencia operativa, mejor tasa de aprobación y confianza del consumidor.

Identidad continua, más allá del onboarding

Tradicionalmente, las organizaciones validan la identidad al inicio del viaje del cliente (registro, login). Pero Estrada advierte que esto ya no es suficiente en un entorno donde los ataques se sofisticaron y los perfiles digitales cambian dinámicamente.

Por eso, propone un enfoque de gestión continua de identidad digital, monitoreando señales como cambios de dispositivo, ubicación, comportamiento de navegación y velocidad de interacción. Todo esto, con IA que detecta desviaciones sin fricción para el usuario.

Un fraude puede ocurrir años después del onboarding. Necesitamos identidad viva, no un check inicial.

Innovación responsable y regulación integrada

Un punto crítico abordado fue el rol de la regulación. Estrada subrayó que la innovación tecnológica debe ir acompañada de principios de ética, gobernanza y cumplimiento normativo. Pero también que los marcos regulatorios deben evolucionar para acompañar la velocidad de la transformación digital.

Destacó avances en la región donde superintendencias y bancos centrales colaboran con empresas tecnológicas y entidades financieras para establecer estándares interoperables, pilotos de identidad digital y políticas de datos responsables.

La regulación debe acompañar la innovación, no frenarla. Y la innovación debe respetar principios de transparencia, consentimiento y gobernanza.

Transparencia, explicabilidad y confianza por diseño

Otro eje fue la necesidad de diseñar sistemas confiables desde su arquitectura, no como un añadido. Esto incluye:

  • Privacy by design: incorporar privacidad desde la etapa de desarrollo.
  • Algoritmos auditables y explicables.
  • Consentimiento claro e informado para los usuarios.

Para Estrada, la confianza no se gana solo protegiendo al cliente, sino tratándolo con respeto, claridad y control sobre sus datos.

Inteligencia compartida, experiencia mejorada

El beneficio más tangible de este modelo colaborativo, según Estrada, es que todos los actores del ecosistema pueden operar con mayor seguridad sin sacrificar experiencia. Con inteligencia colectiva, se reducen bloqueos injustificados, se detecta fraude en tiempo real y se optimiza el customer journey.

Cuando un ecosistema comparte inteligencia, todos pierden menos y ganan más.

Rafael Estrada cerró con un mensaje potente: la confianza digital no es una tarea de un área, ni un diferenciador de marketing. Es una responsabilidad compartida. Y en un entorno donde los defraudadores operan en red, la única respuesta efectiva es construir una red de protección legítima.

«Confianza no significa control», advirtió el experto. «Significa conexión, responsabilidad compartida y una visión conjunta de cómo proteger al cliente sin bloquearlo».

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